Publicado el Deja un comentario

Monumento al aporte

quedate-en-casa

Lo que hubiese sido el hogar de mucho de nuestros adultos mayores de Rivera, ha quedado frenado en el tiempo vaya a saber porque, no hay señales de información de parte de los que tienen los papeles, o tal vez si lo tengan y no sea prudente revelarlo.

Por lo que se puede conversar con muchas personas, el comentario es coincidente en el punto de que no se culmina porque a posteriori los costos de personal serían elevados y el estado a través de la municipalidad no podría afrontar dichos “gastos”.

Viéndolo de esa manera uno podría decir que suena lógico que si no se va a poder mantener el edificio operativo con personal adecuado, ¿qué sentido tiene el culminarlo?.

Pero es ahí en donde radica la diferencia, en que ese pensamiento es perfectamente adecuado para una visión empresarial, porque se analizan costos y finanzas en lugar de lo que el estado debe o debería asegurar, bienestar para la comunidad.

No se preocupen adultos mayores de Rivera si la casa de los abuelos no se concreta, ustedes adultos no mayores aún tienen tiempo, jóvenes sigan disfrutando que la vida pasa por otro lado, la idea es la de llegar a viejo, cariñosamente, y arreglártelas como puedas.

Pero si algo debemos tener en claro es que desde jóvenes, adultos, fumadores, comerciantes, monotributistas, amas de casa, tambero o lo que se les ocurra, si, cualquiera sea tu situación etaria o laboral, tenemos que saber que nuestra vida está llena de impuestos que estamos obligados a abonar, pero no para terminar la casa de los abuelos en Rivera, ni mucho menos para capacitar y dotar de personal para que cuiden a nuestros viejos, porque para ellos no hay plata, no hay presupuesto y de eso no hay discusión, pero debemos sentirnos plenos y orgullosos de que nuestros impuestos se transforman en salarios abultados de la política, esa es la ley primera.

Y si estoy equivocado, demuéstrenme que la casa se termina, que se da trabajo al profesional y que los adultos mayores tendrán un lugar donde transitar felices y arraigados los últimos momentos de su vida.

PD: Un dato no menor, ya que son los números los que importan, y creo que nos ven solo como eso. Desde la primera reunión al día de la fecha, dos integrantes de esa jornada ya no están con nosotros. Por ellos y por todos los abuelos de Rivera, seguiré insistiendo.

Oscar Estigarribia, un ciudadano común.